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Estos hombres caen y caen, ¿los ves? Pero sus rostros parecen no darse cuenta siquiera de lo que les estĂĄ sucediendo. Uno de ellos incluso cierra los ojos con placidez como si, en lugar de al infierno, se estuvieran precipitando a uno de esos lagos llenitos de nenĂșfares que pintaba monsieur Monet. Es increĂble, fĂjate:
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Y mira los lagos preciosos que te digo:
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| Claude Monet, "NenĂșfares" (1920-1926) đ©” |
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| Claude Monet, "NenĂșfares" (1920-1926) |
El tipo del centro te estĂĄ mirando, sĂ, sĂ. Te mira como si dijera: no te asombres, que esto es normal. Si no, acuĂ©rdate de cĂłmo esta misma escena se ha reproducido a diestro y siniestro y se ha convertido en telĂłn de fondo de hechos histĂłricos tan importantes como los mismĂsimos cĂłnclaves papales.
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| Miguel Ăngel, "El Juicio Final" o "El Juicio Universal" (1536-1541). Detalle Capilla Sixtina (Ciudad del Vaticano, Roma) |
Miguel Ăngel se ocupĂł de plasmarla bien plasmada en la Capilla Sixtina, es cierto que de una forma mucho mĂĄs «elocuente»: que los condenados de la obra de Buonarroti no estĂĄn para nada tranquilos. No, no. Ellos saben bien que, en lugar de nenĂșfares, sobre las aguas a las que se precipitan sin remedio lo que les aguarda es la barca del viejo Caronte. đł
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| Miguel Ăngel, "El Juicio Final" o "El Juicio Universal" (1536-1541). Detalle Capilla Sixtina (Ciudad del Vaticano, Roma) |
EstĂĄ repletita de color y de luz y de movimiento, eso sĂ. La representaciĂłn renacentista se llena de vida mientras la humilde miniatura mozĂĄrabe echa mano de un tristĂsimo fondo ¿malva?, de lo mĂĄs plano y desteñido. đ€Šđ»♀️
Han pasado muchos siglos (¿ocho?). Ha habido un cambio de mentalidad en Europa (ahora lo que lo impregna todo es el humanismo) y se han desarrollado, en medio de todo ello, un par de estilos artĂsticos (romĂĄnico y gĂłtico) que no van a haber desplegado sus magnĂficas alas hasta morir para nada.
Todo tiene una causa y, en el caso que nos atañe, esta es —como suele suceder con la mayorĂa de las cosas en nuestro mundo— el paso del tiempo. Irremediable, sĂ, pero dispuesto a cambiar las formas de hacer de los artistas de una manera cuasi obsesiva y hasta bravucona. đ«€
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| Salvador DalĂ, "La persistencia de la memoria", "Los relojes blandos" o "Los relojes derretidos" (1931) |
✏️ Imagen de cabecera: Beato del monasterio de Las Huelgas (1220). Nueva York, Pierpont Morgan Library. MS M.429 © The Morgan Library & Museum ✨️✨️








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Gracias por ser parte de mi mundo đđđ»