Lo encontré en uno de los muros que sustentan la fabulosa y antiquísima basílica, allí en mitad del bosque de encinas y alcornoques. Y quise mirar por él. A veces pasa, ¿sabes? A veces, el pueblo pequeño se descubre si te asomas por uno de esos huecos que se abren en los rincones más inesperados de los lugares más remotos, y se extienden en forma de pasadizos —demasiado angostos para ser atravesados por los hombres— hacia la otra parte... 🙃
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Gracias por ser parte de mi mundo 😇🙏🏻