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QuĂ© importa su tĂtulo. CuĂĄnto quĂ© lĂĄpices dibujaran sus letras. Ya te dije que se trata de uno de tantos libros desdeñados: del libro sin nombre.
Ni siquiera recuerdo quiĂ©n me lo puso en las manos. No podrĂa contarte quĂ© fue de Ă©l en todo el tiempo que durĂł su viaje de camino a casa. A lo mejor recorriĂł muchos kilĂłmetros antes de encontrarme. MontĂł en trenes y autobuses. DejĂł atrĂĄs el mar. A lo mejor...
Y nunca me lo va a decir, porque es sufrido y callado y nunca dice nada. Ni lo hizo cuando lo abandonĂ© en la estanterĂa a la sombra de otros mĂĄs viejos, mĂĄs altos y mĂĄs serios; ni lo hace ahora, cuando lo busco y lo anhelo. Y aguardo a cada instante a que caiga la noche para tomarlo entre mis dedos.
Montoncito de papel borracho de sueños.
✏️ Imagen de cabecera: Jessie Willcox Smith, Mujercitas
Este relato apareciĂł publicado, por primera vez, el dĂa 12 de noviembre de 2013 en mi viejo blog: Cuentos de Brocelianda đ§♀️đđ
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No te vayas, peregrino, sin dejar un comentario. đđ» Que, mientras estĂ© formulado desde el respeto, serĂĄ muy bien recibido đ ✨️ ✨️



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