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| Antoine Calbet, "Las ondinas" |
No siempre se dejan ver. No, no. De hecho, puede pasar mucho mucho tiempo hasta que una de ellas vuelva a saludarme. ¿Te acuerdas? La última vez que eso pasó hace al menos ya... ¿cinco años?
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| Paul Gauguin, "Ondina III. Mujer en las olas" (1889) |
- Los espíritus elementales, llamados así porque su morada está en los cuatro elementos, se clasifican en cuatro clases, y son los siguientes: los silfos, que pueblan el aire; los gnomos, que moran en las profundidades de la tierra; las salamandras, que se hallan en el fuego, y las ondinas, que viven en el agua.
✏️ Antonio del Rabino, "El gran grimorio del Papa Honorio"
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| Paul Gauguin, "En las olas" u "Ondina I" (1889) |
El bosque se preparaba entonces para la llegada del otoño, igual que la otra madrugada lo hizo contento para recibir la primavera.
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| Paul Gauguin, "Ondina II. Mujer en las olas" (1889) |
Ahora estoy de nuevo aquí ante las aguas. ¿Sabes?, me encantaría reconocer cada una de las estrellas que pueblan mi cielo... el cielo que se extiende ante mis ojos, digo. Pero al final solo soy capaz de identificar unas poquitas. Brillan demasiado. Titilan y titilan, presumidas y serenas, en mitad de la noche cálida que nos acoge: a ellas y a mí.
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| Karl Wilhelm Diefenbach, "Pregunta a las estrellas" (1901) Detalle |
A lo lejos, desde tu mundo, en ocasiones llegan hasta nosotros el ruido del tráfico y el humo que se desprende de los coches y de las fábricas. Pero los árboles extienden enseguida las ramas más altas para limpiar y limpiar con cuidado los cachinos de firmamento que se empañen a consecuencia de eso, y todo retoma en un instante el curso que corresponde a un bosque mágico.
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| Albert Tschautsch, "Encanto" (1896) |
- Rey impetuoso y terrible del mar. Tú que tienes las llaves de las cataratas del cielo y que encierras las aguas subterráneas en las profundidades de la tierra; rey del diluvio y de las lluvias de la primavera y de las aguas torrenciales; tú, que abres los manantiales de los ríos y de las fuentes; tú, que mandas a la humedad, que equivale a la sangre de la tierra, se transforme en savia de las plantas, te adoramos y te invocamos. A nosotros, que somos tus móviles e inestables criaturas, háblanos en medio de las grandes conmociones del mar y temblaremos ante tu presencia; háblanos en el murmullo de las aguas límpidas y ansiaremos tu amor. ¡Oh, inmensidad, en la cual van a perderse todos los ríos del ser, que incesantemente renacen en ti! ¡Oh, océano de las perfecciones infinitas! ¡Profundidad que te exhalas a las alturas, condúcenos a la verdadera vida por la inteligencia y el amor! Llévanos a la inmortalidad por el sacrificio, a fin de que lleguemos a ser dignos de ofrecerte un día el agua, la sangre y las lágrimas para el perdón de los errores. ¡Sálvanos! Amén.
✏️ Antonio del Rabino, "El gran grimorio del Papa Honorio". Oración que busca la clemencia de las ondinas
🧚♀️🌙 Lola 🧝🦉
🖌 Imagen de cabecera: John William Waterhouse, Ondina (1872)








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