18. El libro volante 🐦🪽💫

—¿Y mientras tanto? —preguntó el marqués.

—Mientras tanto —dijo Abrenuncio— tóquenle música, llenen la casa de flores, hagan cantar los pájaros, llévenla a ver los atardeceres en el mar, denle todo lo que pueda hacerla feliz —se despidió con un voleo del sombrero en el aire y la sentencia latina de rigor. Pero esta vez la tradujo en honor del marqués—: No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad.
✏️ Gabriel García Márquez, "Del amor y otros demonios"


John Anster Fitzgerald


En el bosque de Brocelianda habitan multitud de criaturas
. Quita a los duendes, quítame a mí y al Libro grande y todavía te quedarán muchísimas más. Tantas que no se pueden contar y cada una diferente.

William Haskell Coffin
William Haskell Coffin
Una de esas criaturas que te digo estaba escondida entre unos helechos. No sé si dormía. A lo mejor se había dejado caer allí para dormir y llegué yo a despertarla. 😟 No lo sé. Solo sé que me la encontré hecha una bola de papel blanco lleno de letras: era un libro volante.

Los libros volantes viven en Brocelianda y en ningún otro lugar, pero apenas si se dejan ver. Que se mueven con el sol ya muerto y lo hacen utilizando como alas tapas y páginas. Vuelan de noche —de acá para allá, de allá para acá— y duermen de día. Nadie puede verlos a menos que permanezca quieto en un sitio un día entero, y por la noche no cierre los ojos: los abra bien abiertos. Y mire. Mire hasta que aparezcan.

Eso es lo que me ha pasado a mí: 🙇🏻‍♀️ que en las noches no duermo, en eterna vigilia de la fiebre del duende.

De modo que lo vi aterrizar al alba. Muy cerca. Demasiado cerca. Aunque Titus B. hubiese despertado de repente y me buscara, me habría encontrado solo unos pasos más allá. Me agaché y lo cogí del suelo. Como tenía sueño apenas si se retorció un poco entre mis dedos.

Ven acá.

Anónimo, "Libro de horas de María de Borgoña" (c. 1477)
Anónimo, "Libro de horas de María de Borgoña" (c. 1477)

Era maravilloso. Los párpados pesados se le cerraban en el lomo. La boca la tenía abierta en un bostezo diminuto. Las hojas-alas estaban caídas.

Deja que te lea…

✏️ Imagen de cabecera: John Anster Fitzgerald ✨️✨️

Este relato apareció publicado, por primera vez, el día 27 de noviembre de 2012 en mi viejo blog: Cuentos de Brocelianda 🦋🧝

"Beato de Fernando I y doña Sancha" (BNE Vitr/14/2). Detalle

No te vayas, peregrino, sin dejar un comentario. 🙏🏻 Que, mientras esté formulado desde el respeto, será muy bien recibido 🙃✨️✨️🦉

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