Las hadas de Cottingley 🧚‍♀️💫

✨️El reconocimiento de su existencia sacará a la mente material del siglo XX de sus pesados surcos en el barro y le hará admitir que hay un encanto y un misterio en la vida.

 

✨️ En Inglaterra, el tipo de color verde esmeralda es probablemente el más común; lo he visto también en los bosques de Francia y Bélgica...

 

✨️No hay nada científicamente imposible, por lo que puedo ver, en que algunas personas vean cosas que son invisibles para los demás. 🧚‍♀️
✏️ Sir Arthur Conan Doyle

📍Sobre la primera de las fotografías: Frances y las hadas (tomada en julio de 1917), Edward L. Gardner escribió:

El negativo estaba ligeramente sobreexpuesto. La cascada y las rocas están a unos seis metros detrás de Frances, quien se encuentra en aguas poco profundas en la orilla del arroyo. Las niñas describieron el colorido de las hadas como tonos de verde, lavanda y malva, más marcados en las alas y desvaneciéndose hasta un blanco casi puro en las extremidades y el manto

✏️ Edward L. Gardner, "Fairies: The Cottingley Photographs and Their Sequel" (1945)

📍Sobre la segunda (tomada en septiembre de 1917): Elsie y el gnomo 🧙‍♂️, anotó lo siguiente:
Elsie jugaba con el gnomo y le hacía señas para que se subiera a su rodilla. El gnomo saltó justo cuando Frances, quien tenía la cámara, disparó el obturador. Se le describe con medias negras, un jersey rojizo y una gorra puntiaguda de color rojo brillante. Elsie dijo que no sentía ningún peso, aunque en la mano desnuda la sensación era como un pequeño soplo. Las alas eran más parecidas a las de una polilla que las de las hadas y de un suave tono neutro. Elsie explicó que lo que parecen ser marcas en sus alas son simplemente sus flautas, que blandía en su grotesca manita izquierda.

 ✏️ Edward L. Gardner, "Fairies: The Cottingley Photographs and Their Sequel" (1945)

📍Tercera fotografía: Frances y el hada saltadora (tomada, al igual que la cuarta y la quinta siguientes, en agosto de 1920 y a instancias de Conan Doyle)
Gardner la describió así:
El hada salta desde las hojas y se queda suspendida un instante; lo había hecho tres o cuatro veces. Al elevarse un poco más que antes, Frances pensó que le tocaría la cara e involuntariamente echó la cabeza hacia atrás. La ligera cubierta del hada parece ceñida: las alas eran de color lavanda. 

✏️ Edward L. Gardner, "Fairies: The Cottingley Photographs and Their Sequel" (1945)


📍Cuarta fotografía: Hada ofreciendo un ramillete a Elsie (tomada también en agosto de 1920)
El hada está casi inmóvil, posada sobre las hojas del arbusto. Las alas fueron fotografiadas con amarillo. Un punto interesante se muestra en esta fotografía: Elsie no mira directamente al duende. La razón parece ser que el ojo humano resulta desconcertante. Si el hada se mueve activamente, no importa mucho, pero si está inmóvil y consciente de ser observada, el espíritu de la naturaleza suele retirarse y aparentemente desaparecer. Entre los amantes de las hadas, la costumbre de mirar primero un poco de reojo es común. 
✏️ Edward L. Gardner, "Fairies: The Cottingley Photographs and Their Sequel" (1945)


📷 Quinta fotografía de "las hadas de Cottingley":  la que las niñas Elsie y Frances siempre sostuvieron que era real
📍📷 Quinta fotografía de "las hadas de Cottingley"Hadas y su baño de sol
(la que Frances siempre sostuvo que era real) 
 
  
Esto es especialmente notable, ya que contiene una característica completamente desconocida para las niñas. La vaina o capullo que aparece entre la hierba no había sido vista por ellas antes, y no tenían ni idea de qué era. Sin embargo, los observadores de hadas de Escocia y New Forest la conocían y la describieron como un baño magnético, tejido rápidamente por las hadas y utilizado después del mal tiempo, especialmente en otoño. El interior parece estar magnetizado de una manera que estimula y agrada. 
✏️ Edward L. Gardner, "Fairies: The Cottingley Photographs and Their Sequel" (1945) 

 

Sentada en el lado superior izquierdo con las alas desplegadas hay un hada descubierta aparentemente considerando si es hora de levantarse. Una madrugadora de mayor edad se ve a la derecha dotada de un pelo abundante y una alas magníficas. Su cuerpo ligeramente denso se puede alcanzar a ver dentro de su traje de hada.
✏️ Arthur Conan Doyle sobre esa quinta imagen, en su libro La llegada de las hadas (1922)

En el verano de 1917, dos jóvenes primas Elsie Wright y Frances Griffith (de dieciséis y nueve años, respectivamente)—, presas del aburrimiento (por eso y porque nadie las creía cuando, al llegar a casa embarradas, explicaban que, si estaban así, era por haber jugado con las hadas), hicieron dos fotografías con la cámara del padre de Elsie (una Butcher Midg No. 1 Magazine Type Falling Plate 1/4). 

En ellas se las puede ver, a una y a otra, en blanco y negro y felices en el bosquecillo y junto a varios grupos de hadasa orillas del arroyo (Cottingley Beck) que discurría por detrás de la casa que era la de la familia de Elsie en Cottingley el pueblo pequeñito y cercano a Bradford (West Yorkshire, Inglaterra) que las refugiaba de los horrores de aquella Primera Guerra Mundial (1914-1918)—.

Frances Griffiths en 1920
Frances Griffiths en 1920 (fotógrafo desconocido) 

Querida Joe, espero que estés bien. Escribí una carta anteriormente, pero la perdí o se me extravió. ¿Juegas con Elsie y Nora Biddles? Ahora estoy aprendiendo francés, geometría, cocina y álgebra en la escuela. Papá volvió de Francia la semana pasada después de estar allí diez meses, y todos pensamos que la guerra se acabará en unos pocos días. Vamos a colgar nuestras banderas en nuestra habitación. Te envío dos fotos, ambas mías, una en la que estoy en bañador en el arroyo de nuestro patio trasero, que tomó el tío Arthur, mientras que la otra soy yo con varias hadas en el arroyo, que tomó Elsie. Rosebud está tan gorda como siempre y le he hecho alguna ropa nueva. ¿Cómo están Teddy y Dolly? Elsie y yo somos muy amigas de las hadas del arroyo. 

Frances escribió eso en una carta —fechada el 9 de noviembre de 1918 que envió a Johanna Parvin, su amiga de Ciudad del Cabo (Sudáfrica). Ella también era de allí, pero había tenido que abandonar su ciudad para, junto a su madre, irse a vivir con sus tíos los Wright y la prima Elsie, mientras su padre luchaba en la guerra.

En el reverso de una de esas fotografías de las que habla, anotó: Es curioso que nunca las vi en África. Debe hacer demasiado calor allí para ellas.

Elsie Wright en 1920
Elsie Wright en 1920 (fotógrafo desconocido) 

Elsie hija de Arthur Wright, uno de los primeros ingenieros eléctricos con cualificación—, para ser tan jovencita, era ya fotógrafa (trabajaba con placas fotográficas y hacía composiciones con las imágenes de los soldados caídos en el frente y sus familias), y pintora (estudió en la Escuela de arte de Bradford con trece años).

Edward L. Gardner, miembro de la Sociedad Teosófica de Londres (1922)
Edward L. Gardner, líder de la Sociedad Teosófica de Londres, creyó en la autenticidad de las imágenes

No se conoce el nombre del autor de esta fotografía, tomada en 1922 😐

Mantuvieron las primas, casi hasta el final, que las imágenes capturadas eran auténticas;📍y lo dijeron con tanto tanto fervor que, algunos fotógrafos de ese entonces (como Harold Snelling,  a quien Gardner pidió que examinara las fotos y cuya respuesta fue que se trataba de fotografías auténticas, sin falsificaciones, de una sola exposición, al aire libre, que muestran movimiento en todas las figuras de hadas, y no hay rastro alguno de trabajo de estudio con modelos de cartón o papel, fondos oscuros, figuras pintadas, etc.y hasta sir Arthur Conan Doyle (espiritista, y el mismísimo padre de Sherlock Holmes)—, las creyeron.

Arnold Genthe, "Arthur Conan Doyle" (1914)
Sir Arthur Conan Doyle

Fotografía tomada por Arnold Genthe en 1914

Doyle incluso escribió un artículo para el Strand Magazine titulado "Hadas fotografiadas: un suceso memorable". Para él, los habitantes del "pueblo pequeño" eran criaturas que evolucionaron de un modo distinto al de la especie humana, y que vibraban en un espectro de luz también diferente (siendo esta, y no otra, la causa de que casi nadie pudiera verlas).

Cuando has eliminado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad. 

✏️ Arthur Conan Doyle

Solía decir, en referencia a las hadas de Cottingley, y parafraseando a su famoso detective privado.   

Sidney Paget, "Sherlock Holmes" (1904)
Sidney Paget, "Sherlock Holmes" (1904)

Murió en 1930, sir Arthur, creyendo que las niñas no mintieron (Elsie, en 1983, confesó que sí lo hicieron: que todas las imágenes eran un montaje dibujos sobre cartón, enganchados con alfileres de sombrero a unos palos o con hilos, si acaso flotaban—... salvo la quinta [Hadas y su baño de sol], claro).

Llaman a este: el caso de las hadas de Cottingley, y ha pasado a la historia como uno de los más... ¿controvertidos? que hayan existido jamás.

📍Aunque ni el padre de Elsie, que reveló las placas (no así Polly, la madre, que habló de estas cosas en la Sociedad Teosófica de Bradford, a la que pertenecía), ni los laboratorios Kodak las creyeron nunca

🧚‍♀️🌙 Lola 🧝🦉

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